Los leones rugen en el Central

El XV del León consiguió vencer (16-13) en el primer Test Match de la temporada a Uruguay con un final de infarto para los 7500 espectadores que coparon las gradas del Estadio Nacional de la Universidad Complutense de Madrid, donde se vivió una tarde especial de rugby con la celebración de las 50 caps del incombustible Pablo Feijoo.

En el Central todo hacía presagiar una tarde de victoria. El sol hacía acto de presencia y los ‘cantitos’ de los siempre ruidosos uruguayos no resonaban en las gradas del santuario del rugby español. Los de Regis Sonnes, como el técnico francés afirmó en la presentación del partido, salieron con una premisa clara: atacar. El “espíritu ofensivo”, tal y como anticipó el seleccionador español, impregnó el planteamiento inicial del XV del León, que hizo experimentos en el juego de la línea de tres cuartos. Todo ello complementado por la fuerza de una delantera española muy sólida en las fases estáticas y las precisas patadas de César Sampere (el ‘golden boy’ del Northampton) para salir de la presión uruguaya.

No obstante, los ‘teros’, dando continuidad al típico juego aguerrido de los Pumas de patadas tácticas para presionar y trabajo de su delantera para defender, no acertaban a ubicarse en el campo. El balón volaba en manos de los Heredia, Cano y Ascarat que hacían del juego español una afilada daga dispuesta para atravesar en cualquier momento la defensa de Uruguay. Mientras tanto, el apertura Charlie Malie sacaba partido de cada golpe de castigo decretado por colegiado portugués Joao Mourinha a favor del combinado español para sumar puntos al casillero.

Malie abrió el marcador en el minuto 4 y cuando transcurría el minuto 32,  tras el Sin Bin al 8 uruguayo Juan Ormaechea, ponía el 9-0 en el tanteador. En esos compases, los uruguayos de la grada comenzaban a animarse viendo como los ‘teros’ conseguían adueñarse del oval para construir jugadas trenzadas a la mano con las que intentar rebasar la sólida defensa española. Pero las premisas de Sonnes habían calado hondo entre los suyos y una larga jugada de Uruguay acabó por convertirse en el primer y único ensayo español. Corría el minuto 35 de juego cuando Ryan Le Roux posaba el oval en la zona de marca para completar un perfecto contragolpe lanzado por el robo perpetrado por el ‘golden boy’ César Sampere en terreno español. El acierto de Charlie Malie hizo el resto y España se marchó al descanso con un 16-0 dibujado en el marcador.

La lluvia finalmente había dejado de acechar, los uruguayos apenas si se hacían notar y el resto de los 7500 asistentes al evento disfrutaban y paladeaban lo que tenía visos de convertirse en una aplastante victoria. Pero los de Sonnes retornaron al terreno de juego dispuestos a conceder margen a los ‘teros’ para dar emoción al encuentro. Los uruguayos aceptaron el envite y comenzaron a desplegar su juego en posesión del oval. En el minuto 49 de partido, y tras varios intentos erróneos, Agustín Ormaechea acertaba a colar el cuero entre palos para así inaugurar el marcador uruguayo. Por entonces, las envestidas entre ambos combinados se sucedían, dibujando un escenario que favorecía los intereses de la rocosa delantera uruguaya, que ya empezaba a hacer de las suyas.

Y mientras la noche caía sobre el Central y el aliento de los seguidores uruguayos comenzaba a dejarse notar en el juego de los ‘teros’ y en las gradas del estadio, el ala uruguayo Gastón Mieres culminaba una gran jugada en la que el balón recorrió casi toda la línea de ataque uruguayo. Agustín Ormaechea acertaba de nuevo con el pie para acercar a los suyos en el marcador y obligar a los españoles a emplearse a fondo para entrar a formar parte de los primeros 20 clasificados de la clasificación de la International Rugby Board. 16-10 y el pie comenzaba a temblarle a Charlie Melie que no acertaba a convertir un golpe de castigo en el minuto 65.

En esos momentos los uruguayos presentes en las gradas del Central, imitando la actuación de los suyos sobre el terreno de juego, comenzaban a armar un escándalo que sembraba el pánico en los oídos del resto de espectadores. Un pánico que fue in crescendo cuando el pilier español, Jesús Moreno, vio una la tarjeta amarilla y tuvo que retirarse al Sin Bin dejando a los suyos en minoría y concediendo a los ‘teros’ un golpe de castigo que trasformaron para meter el miedo en el cuerpo a los presentes con un marcador de 16-13.

Entonces el juego se volcó por completo sobre la veintidós española, donde el XV del León trataba a base de patadas de zafarse de la enorme presión de los uruguayos que no concedían tregua alguna. En los últimos diez minutos la tensión podía palparse tanto en las gradas como en el terreno de juego del Central. Los ‘leones’ conseguían librarse del terrible acoso de los ‘teros’ y escapar de su veintidós a cinco minutos para la finalización del encuentro. Pero el final se resistía a llegar. Los sudamericanos estaban empeñados en arruinar a última hora el espléndido partido de Feijoo para celebrar sus 50 caps y estuvieron muy cerca con el golpe de castigo señalado por Mourinha con el tiempo cumplido. El oval, en esta ocasión se puso de parte de los ‘leones’ y no pasó entre palos para dar la primera victoria de la temporada a un XV del León que ya se codea con los 20 mejores combinados nacionales del rugby mundial.