Gran jornada de rugby solidario en Santiago de Compostela

El pasado sábado se celebró en las instalaciones del campo de la Universidad de Santiago el torneo benéfico de veteranos en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Santiago. En el mismo participaron 150 jugadores llegados desde todos los puntos de la geografía española que se distribuyeron en cinco combinados, con la presencia destacada de la Selección Española en la que militaban leyendas del rugby nacional como Alberto Malo, Jon Etxeberría o Julio Álvarez de Temiño, Pirulo.

El presidente de la Federación  Gallega de Rugby, Ignacio Cociña, hizo entrega de un ramo de flores al presidente de la   Asociación de Afectados por el Accidente Ferroviario del Alvia de Santiago (Foto: Héctor PhotoScrum | Revista 22)

El presidente de la Federación Gallega de Rugby, Ignacio Cociña, hizo entrega de un ramo de flores al presidente de la Asociación de Afectados por el Accidente Ferroviario del Alvia de Santiago (Foto: Héctor PhotoScrum | Revista 22)

El torneo arrancó a las 12:00 con la lectura de un comunicado por parte del vicepresidente de la FER, Julio Álvarez, en presencia del concejal de deportes de Santiago, Adrián Varela, y el vicerrector de la Universidad, Francisco Durán. Seguidamente el presidente de la Federación Gallega de Rugby, Ignacio Cociña, hizo entrega de un ramo de flores al presidente de la Asociación de Afectados por el Accidente Ferroviario del Alvia de Santiago (Apafas), Cristóbal Rodríguez, que horas después depositó él mismo en Androis, en la curva donde se produjo el fatal accidente. Posteriormente se guardó un emotivo minuto de silencio en memoria de los fallecidos.

El torneo transcurrió sin sobresaltos, más allá de un par de golpes sin importancia, cerrándose con un partido a las 18:00 horas entre Santiago y un combinado del resto de equipos participantes. Al inicio del tercer tiempo el capitán del Santiago Rugby Club, José Pérez de Vallejo, hizo entrega al presidente de Apafas de los 2.325 euros recaudados con la inscripción de los jugadores, el sorteo de lo donado por las doce empresas colaboradoras (entradas del VI Naciones, noches de hotel y prendas deportivas); y lo recaudado en la barra que se mantuvo abierta durante toda la jornada.

El internacional español Pablo Feijoo no faltó a la cita (Foto: Héctor PhotoScrum | Revista 22)

El internacional español Pablo Feijoo no faltó a la cita (Foto: Héctor PhotoScrum | Revista 22)

La sorpresa del torneo la protagonizó Pablo Feijoo. El internacional español se presentó en Santiago la mañana del sábado para participar en el homenaje y se animó a vestirse de corto reforzando al equipo anfitrión Santiago Rugby Club, y al combinado Press Barbarians. Feijoo dio todo un ejemplo de humildad a los presentes y no dejó de hacerse fotos y firmar autógrafos en una jornada casi veraniega que resultó un éxito de participación y colaboración.

El rugby español homenajeará a las víctimas del accidente de tren de Santiago

El próximo 21 de septiembre el rugby español se reunirá en Santiago de Compostela para homenajear en un torneo de veteranos benéfico a las víctimas del accidente ferroviario que sesgó la vida de 79 personas el pasado 24 de julio. Ese mismo día surgió en las redes sociales esta iniciativa de forma anónima en la que participarán jugadores procedentes de todas las comunidades autonómicas de España.

El rugby español homenajeará a las víctimas del accidente de tren de Santiago

El rugby español homenajeará a las víctimas del accidente de tren de Santiago

El torneo se celebrará desde las 12 de la mañana hasta las 20 horas con la disputa de un programa de partidos de rugby XV en las instalaciones del campo de Santa Isabel, cedido por el Ayuntamiento de Santiago desinteresadamente. La Federación Gallega de Rugby y el Santiago Rugby Club también participan en la organización de un torneo que entregará a su conclusión, durante la celebración del tercer tiempo, lo recaudado a la Asociación de Víctimas del Accidente.

Se recaudará dinero a través de tres modalidades. Los jugadores pagarán 20 euros de inscripción que será donada en su totalidad, se realizará un sorteo en el que se incluirán entradas para partidos del VI Naciones 2014 y diferentes prendas deportivas donadas por clubes y marcas para recaudar dinero. Y por último, durante el torneo se abrirá una barra para consumir bebidas y comida en las instalaciones del campo de Santa Isabel, donando al final del día todo lo recaudado. Asímismo se invitará a participar en la fila 0 de la asocación a quienes quieran colaborar y no tomen parte en el torneo.

¿Por qué nos empeñamos en empezar la casa por el tejado?

En esta ocasión, y sin intención de sentar precedente, me permitiré la licencia de teñir de opinión mis palabras que, como podrán imaginar, aún no gozan de la entidad de los comentarios de amigos y compañeros como Fermín de la Calle, José Manuel Ibáñez, Juan Carlos Abad, Felipe Rodríguez o Juanjo Vispe. Seguro que a todos ellos, que tanto llevan recorrido en esto del rugby, les pongo en bandeja que me dejen algún que otro ‘recado’, pero me apetece ‘meterme en camisa de once varas’ y compartir con vosotros mis impresiones del pasado Foro 2014 que organizó el Diario AS.

Bryce Bevin en el Foro 2014 AS

El rugby, a diferencia de otras disciplinas, es un deporte con muchos recovecos, con muchos entresijos burocráticos difíciles de conocer si no te zambulles por completo en el entorno que lo rodea. Pero si, como hace ya algunas décadas en aquellos países en los que el rugby dio sus primeros pasos, en España se hubiesen sentado las bases de una férrea estructura, muchas de las trampas que actualmente nos atrapan al adentramos en el frondoso bosque de la disciplina habrían desaparecido y ahora reinaría la paz y la armonía. Lamentablemente no fue así.

Prueba de ello fue lo que el pasado lunes se comentó en el Foro 2014 que organizó el Diario AS y que contó con la presencia del seleccionador nacional de rugby XV, el neozelandés Bryce Bevin. Esta charla coloquio volvió a dejar patente cuál es el estado de salud del rugby español. La ausencia del presidente de la Federación Española de Rugby en un nuevo empujón a la disciplina, la aseveración por parte de Bryce de que no lee lo que la prensa española dice del rugby patrio porque “no estoy loco” o los delirios de anquilosados presidentes que, a tenor de sus palabras, hace mucho tiempo que dejaron atrás sus tardes en el Central.

No obstante, y pese a que, como viene siendo habitual en este tipo de reuniones, la gran mayoría de los asistentes aparentaba poseer la llave maestra para acabar de un plumazo con todos los males que asolan el rugby español, muy pocos parecen ser conscientes de lo que a mi juicio se torna primordial.

Aprovechando que la cita tuvo lugar en el Espacio 2014, centro de mando del Mundial de Baloncesto que el próximo año acogerá España, hay quien preguntó cómo en un país de ‘bajitos’, como es España, uno de los mejores combinados sea el de baloncesto. José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto, no dudó en contestar argumentando la consolidada estructura y la gran hornada de jugadores que en los últimos años habían contribuido a llevar a la selección a los más importantes triunfos de su historia. Bryce Bevin fue más contundente a la hora de argumentar por qué el rugby ha encontrado tantos contratiempos en su implantación: “es más fácil mover a cinco jirafas que a veintidós toros”.

Sin duda alguna, razón no le falta al seleccionador. Pero yo iría más allá. ¿Cuándo agarraron esos ‘toros’ un oval por primera vez? ¿Cuándo tuvieron la oportunidad de disfrutar del rugby en un club? Creo que, más allá de la gran verdad a la que siempre recurre el amigo Felipe de que “lo que hacen falta son 10 millones de euros”, lo que realmente podría dar un giro a la situación es ampliar la masa social del rugby.

En su intervención, Fermín de la Calle aludió a la primera vez que Bryce Bevin aterrizó en el rugby español. Fue en 1993 cuando este neozelandés tomó las riendas del destartalado rugby español para, armado con una maleta repleta de VHS con multitud de partidos, recorrer la geografía española y contar las bondades de este deporte. Ahora, según reconoció el propio Bryce, la única diferencia entre aquel rugby y el que existe actualmente “es que no son vídeos, son DVD’s”.

Por eso, lejos de las efímeras estructuras que la FER trata de construir y sobre las que todo el mundo parece tener licencia para opinar, ¿por qué no hacemos un ‘comando de Bryce’s’ que recorran toda España con el único objetivo de poner el oval en manos de los niños? ¿Por qué no dejamos de lado el Mundial de Inglaterra en 2015 y destinamos todos nuestros esfuerzos en llegar a Japón 2019 con una disciplina sumamente consolidada en los colegios?

Rumbo al centro de Madrid tuve ocasión de charlar con Mario Ornat quien, al igual que yo y que el amigo Juan Carlos Abad, no pudo disfrutar de la magia del rugby hasta abandonar las paredes de la escuela primaria. Para que eso no suceda, para que dejemos atrás aquellos años en los que, como sucediese en la Inglaterra del siglo XIX, sean los universitarios los encargados de relanzar a este deporte, por qué no aparcamos las “grandes hazañas” e invitamos a ayuntamientos, diputaciones y demás instancias administrativas a apostar por un deporte diferente.

El día en que vea correteando por la calle a un niño con un oval en sus manos, sé que las bases para alcanzar grandes cotas estarán asentadas. Hasta entonces, en mi humilde opinión, seguiremos siendo unos ‘tarugos’.