Arranca el Seis Naciones 2015: aquí nadie va de farol

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Por suerte o por desgracia (depende cómo y quién lo mire), la edición del torneo Seis Naciones que arranca este fin de semana será distinta. No tendrá nada que ver con lo ocurrido el pasado año y no porque los contendientes hayan experimentado una inaudita evolución en los últimos meses. Aunque unos han mostrado una mejoría notable en los compromisos de junio y noviembre, la clave no reside ahí. Las potencias del hemisferio norte lucharán por el cetro del Viejo Continente con la mirada puesta en septiembre. Sí, aún queda mucho, pero una Copa del Mundo solo se disputa cada cuatro años.

Sin duda alguna, lo que ocurra en el Seis Naciones de este 2015 tendrá un significado especial. Los seleccionadores harán pruebas -muchas- y tratarán de afianzar una forma de juego para, así, comenzar a preparar el Mundial de Inglaterra que arranca en septiembre. Es por eso que, al contrario de lo que muchos podrían pensar, esta edición en nada se parecerá a una partida de póker.

Ni Joe Schmidt, ni Stuart Lancaster, ni Warren Gatland, ni Philippe Saint-André, ni Stern Vern Cotter ni Jacques Brunel desvelarán todas sus cartas, obviamente. Pero tampoco intentarán ocultar la dirección hacia la que encamina su estrategia, porque necesitan demostrar a sus rivales, tanto del norte como del sur, que llegan a la cita mundialista con opciones, algunos de hacer algo grande y otros de incluso pelear por la copa Webb Ellis. Por eso no deben especular. Ninguno debe tomarse este Seis Naciones como uno más. Hay mucho en juego.

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Es más, tal es la exigencia, que hasta de los contratiempos deberán aprender la lección. El hecho de que haya jugadores que habitualmente parten como titulares y que deberán ver algunos partidos, o incluso el torneo, desde la grada por culpa de las lesiones, será en realidad una oportunidad para los técnicos.

Ausencias tan destacadas en la primera jornada como la del irlandés Jonathan Sexton, darán opciones para reivindicarse en el XV del Trébol a Ian Keatley (que partirá de inicio antes Italia) o Ian Madigan. Las bajas de Joe Launchbury (que se perderá todo el torneo) o Courtney Lawes (que se perderá las primeras semanas de competición) en Inglaterra también podrían dejar paso a jóvenes promesas como George Kruis. En el XV de la Rosa, Stuart Lancaste deberá recomponer la bisagra con la baja de Owen Farrell y el descarte por decisión técnica de Danny Care, su primera prueba, será con Ben Young y George Ford.

Otros, como Gales, con todos sus efectivos a punto (a excepción del ‘oso’ Jones, que ha decidido retirarse), tendrán que ajustar algunos otros aspectos. Los de Gatland deberán recuperar el juego dinámico si quieren demostrar que, como en 2011, están preparados para alcanzar las semifinales del Mundial y, de paso, tratar de recuperar el cetro del hemisferio norte que ya lograron en 2012 y 2013.

¿Logrará Irlanda revalidar el título? ¿Conseguirá Inglaterra demostrar que llega con opciones a su Mundial? ¿Será capaz Gales de recuperar su mejor versión con Dan Biggar y Rhys Webb a los mandos?

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Los Leones tampoco deben especular

En el Campeonato de Europa de Naciones, el Seis Naciones B, también hay mucho en juego. Sobre todo para España. No valen lamentos ni excusas en un año de cita mundialista, que debe servir para asentar los cimientos y poder estar presentes en Japón 2019. Más aún si tienes que medirte a otras selecciones que sí que se citarán con los mejores del planeta rugby.

Por eso el XV del León no puede dejar pasar la oportunidad de demostrar a las altas instancias del rugby mundial que tiene potencial para pelear con los mejores. Que necesita del apoyo de la renovada World Rugby para seguir creciendo y, entre otras cosas, poder acceder a jugar partidos internacionales en las ventanas de junio y noviembre. Pero todo ello pasa por ganar a Rusia y Portugal, plantar cara a potencias como Georgia o Rumanía y no tropezar ante Alemania.

Como siempre, debemos ser optimistas. El seleccionador español, Santiago Santos, ha reunido a un grupo de jugadores que pueden lograr todas esas metas. No será fácil, sin duda. Apenas si han contado con una semana de preparación para el estreno este sábado en el Central de la Universidad Complutense de Madrid ante los ‘osos’ rusos. Pero las excusas deben quedar a un lado. Es el momento de hacer méritos sobre el césped para demostrar que, pese a la situación económica de la federación, España tiene sitio entre los grandes.

Sí, por fin ha llegado febrero.

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¿Por qué nos empeñamos en empezar la casa por el tejado?

En esta ocasión, y sin intención de sentar precedente, me permitiré la licencia de teñir de opinión mis palabras que, como podrán imaginar, aún no gozan de la entidad de los comentarios de amigos y compañeros como Fermín de la Calle, José Manuel Ibáñez, Juan Carlos Abad, Felipe Rodríguez o Juanjo Vispe. Seguro que a todos ellos, que tanto llevan recorrido en esto del rugby, les pongo en bandeja que me dejen algún que otro ‘recado’, pero me apetece ‘meterme en camisa de once varas’ y compartir con vosotros mis impresiones del pasado Foro 2014 que organizó el Diario AS.

Bryce Bevin en el Foro 2014 AS

El rugby, a diferencia de otras disciplinas, es un deporte con muchos recovecos, con muchos entresijos burocráticos difíciles de conocer si no te zambulles por completo en el entorno que lo rodea. Pero si, como hace ya algunas décadas en aquellos países en los que el rugby dio sus primeros pasos, en España se hubiesen sentado las bases de una férrea estructura, muchas de las trampas que actualmente nos atrapan al adentramos en el frondoso bosque de la disciplina habrían desaparecido y ahora reinaría la paz y la armonía. Lamentablemente no fue así.

Prueba de ello fue lo que el pasado lunes se comentó en el Foro 2014 que organizó el Diario AS y que contó con la presencia del seleccionador nacional de rugby XV, el neozelandés Bryce Bevin. Esta charla coloquio volvió a dejar patente cuál es el estado de salud del rugby español. La ausencia del presidente de la Federación Española de Rugby en un nuevo empujón a la disciplina, la aseveración por parte de Bryce de que no lee lo que la prensa española dice del rugby patrio porque “no estoy loco” o los delirios de anquilosados presidentes que, a tenor de sus palabras, hace mucho tiempo que dejaron atrás sus tardes en el Central.

No obstante, y pese a que, como viene siendo habitual en este tipo de reuniones, la gran mayoría de los asistentes aparentaba poseer la llave maestra para acabar de un plumazo con todos los males que asolan el rugby español, muy pocos parecen ser conscientes de lo que a mi juicio se torna primordial.

Aprovechando que la cita tuvo lugar en el Espacio 2014, centro de mando del Mundial de Baloncesto que el próximo año acogerá España, hay quien preguntó cómo en un país de ‘bajitos’, como es España, uno de los mejores combinados sea el de baloncesto. José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto, no dudó en contestar argumentando la consolidada estructura y la gran hornada de jugadores que en los últimos años habían contribuido a llevar a la selección a los más importantes triunfos de su historia. Bryce Bevin fue más contundente a la hora de argumentar por qué el rugby ha encontrado tantos contratiempos en su implantación: “es más fácil mover a cinco jirafas que a veintidós toros”.

Sin duda alguna, razón no le falta al seleccionador. Pero yo iría más allá. ¿Cuándo agarraron esos ‘toros’ un oval por primera vez? ¿Cuándo tuvieron la oportunidad de disfrutar del rugby en un club? Creo que, más allá de la gran verdad a la que siempre recurre el amigo Felipe de que “lo que hacen falta son 10 millones de euros”, lo que realmente podría dar un giro a la situación es ampliar la masa social del rugby.

En su intervención, Fermín de la Calle aludió a la primera vez que Bryce Bevin aterrizó en el rugby español. Fue en 1993 cuando este neozelandés tomó las riendas del destartalado rugby español para, armado con una maleta repleta de VHS con multitud de partidos, recorrer la geografía española y contar las bondades de este deporte. Ahora, según reconoció el propio Bryce, la única diferencia entre aquel rugby y el que existe actualmente “es que no son vídeos, son DVD’s”.

Por eso, lejos de las efímeras estructuras que la FER trata de construir y sobre las que todo el mundo parece tener licencia para opinar, ¿por qué no hacemos un ‘comando de Bryce’s’ que recorran toda España con el único objetivo de poner el oval en manos de los niños? ¿Por qué no dejamos de lado el Mundial de Inglaterra en 2015 y destinamos todos nuestros esfuerzos en llegar a Japón 2019 con una disciplina sumamente consolidada en los colegios?

Rumbo al centro de Madrid tuve ocasión de charlar con Mario Ornat quien, al igual que yo y que el amigo Juan Carlos Abad, no pudo disfrutar de la magia del rugby hasta abandonar las paredes de la escuela primaria. Para que eso no suceda, para que dejemos atrás aquellos años en los que, como sucediese en la Inglaterra del siglo XIX, sean los universitarios los encargados de relanzar a este deporte, por qué no aparcamos las “grandes hazañas” e invitamos a ayuntamientos, diputaciones y demás instancias administrativas a apostar por un deporte diferente.

El día en que vea correteando por la calle a un niño con un oval en sus manos, sé que las bases para alcanzar grandes cotas estarán asentadas. Hasta entonces, en mi humilde opinión, seguiremos siendo unos ‘tarugos’.

Los ‘leones’ salen de caza

La disputa del Seis Naciones inauguró el nuevo curso rugbístico internacional 2012. Un curso que llega cargado de incertidumbre y en el que habrán de disiparse multitud de incógnitas, ya que son muchos los combinados que tendrán que acometer la reestructuración de unos bloques mermados por las secuelas que dejó la Copa del Mundo de Nueva Zelanda en el seno de muchas federaciones.

Antes de la llegada del esperado debut de ‘Los Pumas’ en el Rugby Championship, en pugna con el triunvirato del hemisferio sur, llega el turno del hemisferio norte. Aquí, las miradas de los aficionados al deporte del balón oval no sólo se centrarán en Francia, Gales, Inglaterra, Irlanda, Escocia o Italia. También el Campeonato de Europa – Seis Naciones B – acaparará gran parte de protagonismo con selecciones que, con papeles secundarios en el escenario del rugby europeo, buscan plasmar en el campo sus ilusiones y aspiraciones de cara a consolidar la práctica de rugby en sus territorios y hacerse hueco en las citas mundialistas venideras.

Rumania, Georgia, Rusia, Ucrania, Portugal y España buscarán escalar puestos en la clasificación mundial de la Internacional Rugby Board para comenzar a presentar credenciales de cara a la próxima cita mundialista de Inglaterra 2015. Los ‘leones’ comenzarán su pugna con el partido que el próximo sábado 11 les medirá a Georgia en el Central de la Universidad Complutense de Madrid. Los ‘Lelos’ aterrizarán en Madrid con el objetivo de hacer valer su condición de mundialistas para frenar a los de Regis Sonnes, que tras las victorias ante Biarritz y Uruguay emprendieron una escalada que deberán consolidar.

Pero ante los rocosos georgianos no lo tendrán nada fácil. El técnico francés ha tenido que recomponer gran parte de su línea de tres cuartos a causa de las bajas que deparará el Sevens Internacional de las Vegas y el viaje de los Cano, Feijoo y Heredia, entre otro, con el equipo de ‘Tiki’ Inchausti. La medular la formarán previsiblemente Ayestaran y César Sampere, que estrenará su capitania ocupando la posición de apertura en un partido que, como dijo el Teniente Coronel José Antonio Cuevas tras la firma del acuerdo de la Federación Española con la Escuela del Ejército, “Georgia no olvidará”.

Los pupilos de ‘Tiki’ continúan su preparación en Las Vegas

El planning que de forma conjunta elaboran a principio de temporada José Ignacio Inchausti y Regis Sonnes, otorga licencia al primero para disponer de todos sus efectivos para la disputa del torneo internacional de Las Vegas. Una cita preparatoria para el IRB World Seven Series de Honk Kong donde los nuestros optarán a una de las tres plazas para la IRB World Series de la próxima temporada.

Pero eso será en mayo. Ahora los chicos de José Ignacio Inchausti habrán de afrontar un mes y medio de preparación que comienza en el torneo de la capital del juego, donde deberán dar la cara ante combinados que, según nos trasladan nuestros compañeros de la Federación, se encuentran en un escalafón inferior. Para abrir boca, y ya con la incorporación de los integrantes de la ‘expedición a Fiji’ Martín Heredia, Matias Tudela, Facundo Lavino e Ignacio Martín, la Selección Española se verá las caras contra los Chicago Lions (18:20 hora peninsular) y la selección de Perú (21:00 hora peninsular). Ya el viernes, Bermuda será nuestro rival (18:20 hora española) antes de emprender la lucha por las medallas.

Como ven, un fin de semana frenético en el que no habremos de perder detalle para ver de qué son capaces unos ‘leones’ que tienen ante sí una temporada vital para las aspiraciones del rugby en España.